domingo, 13 de junio de 2021

MONTE GIL - PREHISTÓRICO (Selgua)

En el Catálogo de yacimientos arqueológicos del PGOU de Monzón, aparecen Monte Gil I que abarca las épocas Bronce Antiguo-Medio, Romano, Medieval y Moderno, y Monte Gil II que comprende Bronce Final-CCUU, Hierro I, Ibérico, Romano y Medieval.

En septiembre de 2018, hablamos en este Blog del Poblado Medieval de Monte Gil, seguramente el más llamativo y mejor conservado a lo largo de una plataforma de arenisca, en el que se pueden observar cías, aljibes, diferentes estructuras, entalladuras,  un horno, escaleras y muros entre otros restos.

En el caso de hoy, nos vamos a ocupar de la parte más antigua,  para ello hemos contado con la presencia de José Luís Montaner, responsable del área de arqueología de CEHIMO de Monzón,  que nos ha guiado en todo el recorrido.

En  el primer yacimiento denominado Monte Gil I,  los restos prehistóricos se concentran en la parte más baja  de la cara sur. Aparecen materiales arcillosos y acarcabados, pero ninguna estructura a resaltar, y toda la zona está llena de grandes bloques que se han desprendido de las laderas a causa de la erosión.  En este entorno hemos localizado fragmentos de cerámica, útiles pulimentados de sílex y una piedra tallada en forma de tape.

Respecto al segundo yacimiento denominado Monte Gil II, lo localizamos en un pequeño promontorio que se encuentra en la parte más alta del Cerro. Destaca, dentro del mal estado general del mismo, una estructura en forma de habitación y una cazoleta. En este sector hemos encontrado un fragmento de hacha pulimentada, útiles de sílex, fragmentos de cerámica y varios percutores. 


La Arqueopatrulla


El Cerro de Monte Gil visto desde la carretera de Selgua. Foto 2121


Desde la parte más alta del promontorio, Pepe Montaner (CEHIMO) le comenta a Santi todo el terreno que abarca este impresionante yacimiento de  Monte Gil. Foto 2020




Monte Gil I se localiza en la parte más baja de la cara sur. Foto 2020

Toda la zona está llena de grandes boques que con el paso de los años se han desprendido de las laderas. Foto 2020

Farid y Daniel en 2019

Muchos de los grandes bloques se ven trabajados por la mano del hombre. Foto 2019


Javier encima de uno de los grandes peñascos desprendidos. Foto 2020

Farid observa con atención un bolo de arenisca con forma de cuenco que podría servir para beber agua los animales. Foto 2019

En otra roca desprendida localizamos una cazoleta de grandes dimensiones. Foto 2019

Duna también inspecciona el lugar. Foto 2019


Varias entalladuras. Foto 2019

Javier examina el interior de una cueva. Foto 2020

Mechinales en un peñasco de grandes dimensiones. Foto 2020
Entalladuras que podrían servir para atar animales. Foto 2020



José L. Montaner, Santi, David y Javier. Foto 2020

Monte Gil II se localiza en un pequeño promontorio de la parte más alta del cerro, en el que apenas quedan restos. Foto 2121

Desde este lugar hay unas bonitas vistas de todo el entorno. (Selgua al fondo y más atrás el Monasterio del Pueyo de Barbastro). Foto 2019


David supervisa una alineación de sillares. Foto 2020

Parte superior de Monte Gil II donde se aprecia una estructura de una posible construcción. Foto 2019

Y una pequeña cazoleta. Foto 2019

Santi en el sector de Monte Gil II. Foto 2020


David, Javi, Santi y Daniel en una excursión de 2020


Cerámica.


Cerámica adornada


Escoria


Fragmento de percutor

Tape de piedra


Fragmento de hacha pulimentada


Fragmento de silex


Molinos

Posible fragmento de columna


Desde hace varios años muchas grullas pasan el inverno en los arrozales de selgua y es una gozada poderlas observar cuando sobrevuelan por nuestras cabezas con sus graznidos inconfundibles, como nos ocurrió este invierno pasado.

El grupo siguiendo las danzas que nos ofrecen las grullas.