domingo, 7 de julio de 2019

ALJIBES DE SAN SALVADOR (Selgua)


Tanto en el Cinca Medio, como en la Litera, abundan los suelos de arenisca en capas de escasa dureza, que han permitido desde hace siglos, excavar con cierta facilidad, depósitos para almacenar agua de lluvia.
Están siempre situados en la parte baja de las rocas y recogen, a través de canales tallados en el suelo, el agua de escorrentía, conduciéndola hacia el aljibe, al que se accedía por medio de unas escaleras, que facilitaban el acceso al agua en los momentos en que el nivel era bajo.
Un bonito ejemplo lo encontramos a los pies de la Ermita de Selgua. Éste magnífico conjunto de aljibes de San Salvador, está formado por varios depósitos, de diferentes tamaños, para almacenar y conservar el agua de lluvia.
Existen una serie de canales perimetrales en toda una plataforma de arenisca, que recogían el agua y la conducían hacía el aljibe más grande, que se encuentra en la parte inferior del roquedo.
Unas escaleras talladas en el interior del aljibe, permitían coger cómodamente al agua almacenada, fuera cual fuera su nivel, y junto a ellas, unas pequeñas cubetas de forma circular también talladas en la roca para apoyar los cántaros.
En la cara oeste del suelo rocoso, se aprecian las huellas de los carros que llegaban hasta el aljibe para transportar el agua.
Este grupo de aljibes, está datado de la época medieval y relacionado, en su momento, junto a la Ermita de San Salvador, al Monasterio cisterciense de Font Clara.
Un entorno precioso, que se completa, con diversos restos de trincheras, nidos de ametralladoras y refugios de la Guerra Civil.

La Arqueopatrulla



Los aljibes de Selgua se hallan al pie de la Ermita de San Salvador. Imagen de 2017




Imagen analógica de los años 80. El conjunto todavía no se había acondicionado y restaurado.




Otra imagen de los años 80 en la que se observan las escaleras muy deterioradas.




El suelo rocoso, con inclinación SUR, recoge el agua de lluvia de una extensión bastante grande. Foto 2014






Excursión a la Balsa en el año 2016. Farid, Lynda, Daisy, Pilar y Clara



Pilar y Duna observan todo este conjunto hidráulico desde la parte más alta del roquedo. Foto 2016



Siempre que hemos ido de visita a este conjunto, el depósito de mayor capacidad, en mayor o menor cantidad, almacena agua. Foto 2002




En alguna ocasión hemos ido después de una gran llovida y lo hemos encontrado a rebosar de agua. Foto 2019



Y todo lo contrario, también lo hemos visto muy bajo de nivel. Foto 2017





Santi junto a las escaleras del aljibe, con bajo nivel de agua. Foto 2019




Todos los aljibes están comunicados entre si. Foto 2019




El aljibe de menor tamaño. Foto 2017




Este aljibe es el que se encuentra en la parte más alta. Al fondo la Ermita. Foto 2018



























Aljibe parcialmente destruido. Foto 2017
Clara sentada junto al aljibe de mayor tamaño, con la Ermita de San Salvador al fondo. Foto 2014
Varios canales perimetrales recogen el agua para llevarla al aljibe mayor. Foto 2014


Duna junto a uno de los canales y la Ermita al fondo. Foto 2016





Detalle de la unión de canales tallados en el suelo de arenisca. Foto 2017





El canal de la parte oeste es el de mayor anchura y profundidad. Foto 2017



Todos los aljibes están comunicados entre si, y al final toda el agua que va rebosando, desemboca en el de mayor tamaño que se encuentra en la parte más baja. Foto 2019




El depósito más grande tiene varios metros de profundidad. Foto 2019



Detalle del canal más grande que llega a la balsa haciendo un ángulo de 90º. Foto 2019




Junto a las escaleras se observan cuatro entalladuras circulares (pequeñas cubetas para apoyar los cántaros). Foto 2019







Otra curiosidad son dos iniciales grabadas en el suelo con la fecha 1948. Foto 2019






Y cerca de las iniciales, una cruz. Foto 2019




Santi junto a los juncos que nacen en uno de los depósitos, señal inequívoca de que en este aljibe hay mucha humedad. Foto 2019



La cerámica, muy variada, aparece por todos los rincones de este bonito recinto de depósitos para almacenar agua de lluvia. Foto 2017



También aparecen asas de diferentes tipos de recipientes para transportar agua. Foto 2014




Daniel observa el aljibe, desde una cuerda de protección instalada en todo su alrededor. Hace unos años, la Comarca del Cinca Medio acondicionó toda la zona para ser visitada. Foto 2018



Bonitos reflejos en uno de los aljibes. Foto 2014



En la cara oeste se observa perfectamente la huella que dejaron los carros que accedían a la balsa para transportar el agua en cántaros. Foto 2019




Un bonito rincón para hacer una excursión familiar que permite acceder a todos sus punto con bastante facilidad. Foto 2016




Desde este bonito entorno se ve la localidad de Selgua. Foto 2017




Parece que amenaza tormenta, todo esta dispuesto en los aljibes de Selgua para recoger hasta la última gota. Foto 2014








domingo, 16 de junio de 2019

LA FIGUERAZA (Binaced)


Es un paraje rústico, que se localiza a los pies de los cerros del Pino, Castillo de Carboneras y La Parra, en el término municipal de Binaced.

Terreno conocido con este nombre popular puesto que  “La Figueraza”, como toponimia no aparece  escrita, ni consta, en ningún documento oficial o catastral.

Desde hace muchos años, nos llama la atención este lugar por la aparición de abundantes fragmentos de cerámica, que encontramos decorada con ondas  incisas a peine y que en el resto de cerros próximos no observamos.

Consultadas diferentes páginas y blogs de arqueología, hemos localizado este tipo de cerámica ornamentada de la misma manera y catalogada como hispanovisigoda. Concretamente en el Blog de los amigos  del Museo de Valladolid “Los Hijos de Diógenes”, escriben un interesante artículo sobre la cerámica funeraria hispanovisigoda.  Manifiestan la, prácticamente, inexistente cultura material de los momentos de la transición, entre la Antigüedad y la Edad Media, concretamente  la época visigoda. Añaden que el conocimiento de la cerámica de esta  época , ha mejorado gracias a los últimos trabajos de  investigación, después de varias campañas de excavaciones en la Península Ibérica. De la misma manera que otras publicaciones, la datan dentro de un período de transición, entre la época visigoda y mundo árabe.

Por la similitud y la decoración de esta cerámica que aparece en superficie, deducimos que en la Figueraza pudo existir un poblado visigodo entre los siglos VI y VII. Esta suposición estaría avalada por el hecho de que, hace varios años un vecino de la localidad encontró en este entorno una hebilla visigoda, además de varias monedas. En este conjunto también se observan diferentes cerámicas, cias, cazoletas, mechinales y entalladuras en la roca, que indican  la presencia humana en el lugar.

No obstante somos conscientes de que esta teoría, para que fuera una realidad,  precisaría de un estudio arqueológico de investigación.

Una vez más, queremos hacer constar que, todo el material arqueológico, así como los fragmentos de cerámica que encontramos en superficie y una vez fotografiados, son devueltos a su lugar de origen.


La Arqueopatrulla



La Figueraza se encuentra entre los promontorios del Pino, La Parra y Castillo de Carboneras. 



Zona conocida como la Figueraza, al fondo el Castillo de Carboneras. Foto 2019



Al fondo el cerro del Pino. Foto 2019



La Parra, el otro cerro que rodea el paraje de la Figueraza. Foto 2019



Mariano, Santi y David, de excursión por la Figueraza. Foto 2019



A continuación  presentamos ocho imágenes de fragmentos de cerámica, que tienen en común su decoración con ondas incisas a peine. Foto 2019



Cerámica 1



Cerámica 2



Cerámica 3



Cerámica 4



Cerámica 5



Cerámica 6



Cerámica 7



Cerámica 8




Representación de una escena funeraria en época hispanovisigoda. 
(Lámina obtenida del Blog "Los Hijos de Díógenes).





Cerámica funeraria hispanovisigoda adornada con ondas incisas a peine.
(Imagen obtenida del Blog "Los hijos de Diógenes)



Luis, Santi y David, limpiando una cia llena de zarzas y hierbas. Foto 2019




Luís termina de limpiar el interior de la cia, para proceder a su medición. Foto 2019



También aparece alguna que otra cazoleta. Foto 2019



Isabel adopta una postura muy cómoda para fotografiar la alineación de almendros que quedan en un plano inferior. Foto 2019


Pequeña asa de cerámica. Foto  2019



Daniel entre los hermanos Herbera. Foto 2019



Luís y Santi, observan los mechinales de uno de los afloramientos rocosos de esta zona. Foto 2019


Otra roca bastante erosionada que guarda mechinales en su parte superior. Foto 2019



Según Mariano Laguna, nuestro maestro en cerámica, esta pieza es interesante porque conserva en su  interior  los churros y la barbotina que los pega. Foto 2019 



Luís ayuda a bajar a David a otra cia de grandes dimensiones. Foto 2019



David se mueve por una zona de grandes bloques de arenisca desprendidos. Foto 2019



En una de las paredes aparecen una serie de huecos, que por su forma y tamaño nos recuerdan a los tallados en la pared de la farmacia árabe de la Alegría en Monzón. Foto 2109

Sillar de gran tamaño con diversas entalladuras


Hebilla hispanovisigoda encontrada en la Figueraza.
(imagen obtenida de la exposición arqueológica realizada en Binaced en el año 2013, por la Asociación Cultural y Recreativa "El Pino", con la colaboración del Ayuntamiento, Comarca y CEHIMO)




En la Figueraza encontramos un afloramiento rocoso de grandes dimensiones y en su parte superior una entalladura en forma de banco que se le conoce en la localidad como el "Sillón de la Reina". Foto 2019





Desde el "Sillón de la Reina" existe una vista privilegiada de las localidad de Binaced y Valcarca. Foto 2019



Y después de un bonito día de arqueología, toca reponer fuerzas. Isabel y David en la imagen. Foto 2019