domingo, 8 de diciembre de 2019

EL ARCO DE SAN JUSTE (Castejón del Puente)

En el camino que va desde Castejón del Puente hacia Barbastro y que coincide, en parte, con el trazado del Camino de Santiago procedente de tierras catalanas, localizamos estas ruinas, que han aguantado el paso de los siglos hasta hace pocos días, conocidas con el nombre "El Arco de San Juste". 

Existe documentación de 1207, la cual las identifica como un hospital perteneciente a la Orden del Temple, así como el resto de la villa y el puente que cruzaba el Río Cinca. Su ubicación, bien alejada de la localidad de Castejón, tenían como finalidad evitar el contagio de las enfermedades que traían algunos viajeros o peregrinos, con los vecinos de la localidad. 

En el siglo XIV pasa a la Orden de San Juan. 

Las ruinas que hoy podemos observar están datadas del siglo XVI-XVII y ya corresponderían a la Ermita de San Juste. 

Fue un edificio de mampostería y sillar con planta rectangular. Hace poco tiempo ha caído, lo único que se conservaba, "el Arco de San Juste", una arcada de obra de sillería. En la actualidad solo queda un muro de mampostería y el arranque de otro. Todo indica que podría tratarse de una construcción realizada sobre otra anterior, de mayor tamaño. 

Hoy en día, es triste comprobar in situ, el estado lamentable de unos restos de gran valor histórico, reducidos a un amasijo de sillares que han quedado en un pequeño promontorio de 4 ó 5 m de altura, al desnivelar todo el terreno para construir la autovía que pasa por ese lugar.



La arqueopatrulla




El desmonte de terrenos para construir la variante ha dejado las ruinas en un pequeño promontorio, a modo de isleta.
(todas las imágenes que siguen, corresponden a la visita realizada en el mes de diciembre de 2019)

Imagen de lo queda del Arco de San Juste que se ha caído en los últimos meses.




Daniel y Santi junto al promontorio donde están los restos y que está vallado con una verja metálica




Diferentes imágenes obtenidas de internet del Arco de San Juste antes de caerse





Arranque del arco junto a la pared de mamposteria

Santi observa los materiales de construcción empleados 



El arranque del otro lado del arco


En esta imagen se observa lo que queda de la arcada 








Todos los sillares que conformaban el Arco de San Juste, están caídos en el suelo




Algunos fragmentos de cerámica que aparecen en superficie


Restos del interior de la Ermita de San Juste, que sería de planta rectangular
Uno de los sillares perfectamente escuadrado que se encuentra por el entorno


Detalle de los elementos empleados para construir el muro


Este muro de mampostería es el vestigio más grande queda de la Ermita de San Juste


El muro de mampostería desde otro ángulo

Santi camina junto a los restos 




Asa de cerámica





Desde este lugar se observa la Iglesia de Castejón del Puente




Y también la autovía que pasa muy cerquita del yacimiento




Santi y Daniel entre las ruinas de la Ermita de San Juste (XVI-XVII) y que antes fue el Hospital de la Orden del Temple



Lamentable el estado de abandono de unos restos con gran valor histórico
Varios árboles han crecido entre las ruinas









domingo, 24 de noviembre de 2019

NORIA (Castejón del Puente)

En la provincia de Huesca solo quedan dos ejemplares de norias empleadas para la extracción del agua, una en el término de Almudévar y otra en Castejón del Puente. 
Esta última, ubicada en la partida "Huerta Vieja" junto al Río Cinca, extraía el agua mediante el sistema de cangilones, que recogía de una acequia y la subía hasta unos conductos artificiales, para trasladarla por una red de pequeñas acequias hasta los rincones más apartados, empleándola tanto para cultivos, como para consumo de animales y personas. 
En la actualidad solo quedan los cuatro pilares de sillería que se elevan sobre una base escalonada, también de sillería, por cuyo interior discurría la acequia. 
La noria, o rueda elevadora, que seguramente era de madera y debía de tener un gran tamaño, ha desaparecido en su totalidad. 
Junto a la noria también se conserva parte de la caseta del cequiero (zabacequia), que era la persona que se encargaba de su control, mantenimiento y funcionamiento, así como un llamativo paño de construcción en forma de "opus spicatum". 
En la parte superior de uno de sus majestuosos pilares, existe una inscripción que dice "Año 1852", por lo que se puede deducir, que esta infraestructura hidráulica, pudo estar funcionando casi dos siglos. Aunque como ocurre en muchas ocasiones, la tradición oral afirma que hubo otra noria anterior y en el mismo lugar, y puede que sea cierto, a juzgar por algún fragmento de cerámica aparecido por los alrededores que certificaría esa antigüedad. 

La Arqueopatrulla





Noria de la Huerta Vieja en Castejón del Puente. Foto analógica de 1982
Las dos columnas de la cara sur. Foto analógica de 1982
Rebajes en los sillares para anclar o sujetar la rueda de la noria. Foto analógica de 1982
Lateral de la noria. Foto analógica de 1982


José Fco. Alamán con la noria en una imagen de 1995
José Fco. y Daniel. Foto analógica de 1995
Visita con la Familia Defior en 2008



En esta imagen se observa como alguno de los pilares empieza a inclinarse peligrosamente. Foto 2008
En 2008, todo el recinto estaba acondicionado y  limpio por lo que se podía observar como discurria el agua de la acequia que pasaba por el interior de la noria
Los sillares más erosionados son los de su base, al estar en contacto con la humedad. Foto 2008
En esta foto de 2009 se ve perfectamente los agujeros de los machones para sustentar el eje de la rueda elevadora en las columnas.
En nuestra última visita en 2019, nos llevamos la desagradable sorpresa de comprobar como la vegetación se ha comido prácticamente a la noria
Como ocurre en muchos casos, la conservación del patrimonio, seguramente por el coste económico que conlleva, no es la más idónea. Foto 2019
Para poder fotografiar la fecha que aparece en lo alto de un pilar, David, literalmente, se tiene que abrir paso entre las ramas de una higuera que es más alta que la propia noria. Foto 2019
Año 1852, reza en lo alto de una de los pilares, aunque la tradición oral dice que existió otra anterior en el mismo lugar. Foto 2019
Santi y David en uno de los pilares. Foto 2019
Es fácil encontrar fragmentos de cerámica por todo el entorno. Foto 2019
Una pena la vegetación que ha crecido en todo su alrededor. Foto 2019

Santi junto a un muro construido en "opus spicatum"
Caseta del cequiero construida con sillares similares a los de la noria. Foto 2019
El cartel informativo, apenas se puede leer del mal estado de conservación Foto 2019
Santi fotografía a David. Foto 2019
Daniel, David y Santi posando con la noria. Foto 2019













domingo, 10 de noviembre de 2019

CASTILLO DE PUEYÉ (Barbastro)





Existe muy poca documentación de esta construcción defensiva, estratégicamente ubicada y de la que, lamentablemente en la actualidad, apenas quedan en pie algunos restos que atestiguan que fue una fortaleza.

Transcribimos literalmente la descripción que hace el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés del Gobierno de Aragón: 

“Se halla al noroeste de la ciudad a unos 3km. Está ubicado sobre un cerro que emerge de las plataformas elevadas que bordean el cauce del río Vero en su margen derecha. Se trata de un relieve inaccesible por el este, de pendiente abrupta que en el último tramo construye un acantilado rocoso sobre el río Vero.
En la cima del cerro y ocupándola completamente, se mantienen algunos restos del castillo, que corresponden a un edifico orientado de este a oeste hacia el río, de planta rectangular, subdividido en dos estancias desiguales. Se mantiene completo el vano de acceso entre ambas, con arco de medio punto. El alzado de los muros exteriores se conserva entre 1,50 m y 4m en el lado este, donde se halla el vano. Está construido con potentes muros de doble constitución con sillar hacia el exterior y con tapial hacia el interior. Con probabilidad se trata de la torre. En las laderas altas se aprecian restos murarios que pueden corresponder al recinto amurallado. También se aprecian otros residuos constructivos en la ladera media y baja y al pie del cerro, que corresponderían al hábitat de este núcleo.

SÍNTESIS HISTÓRICA
Secuencia cronológica: Restos del castillo del despoblado de Pueyo de Vero, de origen altomedieval, habitado por lo menos hasta el s. XVII y en ruinas en la actualidad. Se trata de un importante yacimiento arqueológico de origen defensivo en el control del río Vero. La estructura identificada pudo haber tenido un uso mixto militar-religioso. Madoz lo identifica como el castillo de Traba, denominado Despés de Poyet o Pueyo de Vero.
Corresponde al núcleo de Poyed, Poyet o Pueyo de Vero (castillo, hábitat e iglesia). En 1495 el lugar contaba con un fuego. Es citado en el s. XVI por Labaña. En los s. XVI y XVIII eran señores del castillo, los infanzones barbastrenses Esmir. Sobre la iglesia la documentación recoge la celebración de un matrimonio (1671) y el enterramiento en 1680 de Teresa Guilleuma de Esmir .
Intervenciones en el inmueble: El terreno del pie del cerro al lado oeste se ha convertido en viña, habiendo sido remodelado y aunque no ha afectado al inmueble descrito, si ha alterado el yacimiento arqueológico. 

CONSTRUCCIÓN
Desde Edad Media-S. XI hasta Edad Media-S. XII”


La Arqueopatrulla

Solamente se mantiene el vano de acceso a las dos estancias y un arco de medio punto. 
Imagen analógica de 1983

Foto desde el mismo lugar de 2016

Otra imagen tomada en 2019 desde el mismo punto. En las tres imágenes se observa el Monasterio del Pueyo de Barbastro bajo el arco de medio punto


La construcción del Castillo de Pueyé está datada entre los siglos XI-XII y correspondería al núcleo de Poyed, Poyet o Pueyo de Vero. Foto 2019








Pilar y Clara, junto a sus mascotas, posan delante de la arcada. Foto 2017



A la izquierda se observa el Monasterio del Pueyo, Daniel en el centro y a la derecha las ruinas del castillo.
Foto 2017


El castillo estaba ubicado sobre un cerro a mano derecha del Rio Vero, en el paraje conocido como "la boquera", con un control de toda la zona perfecto. Foto 2017



La vista, en ese lugar, alcanza hasta el Pirineo y controla el valle del Rio Vero. Foto 2017



Clara señala el Cotiella totalmente nevado. Foto 2017



El vano que aún se conserva en pie, alcanza los 4 metros de altura. Foto 2017




En el vano de acceso se observan varios mechinales realizados con tejas. Foto 2017



Detalle del arco. Foto 2017



Santi observa los elementos constructivos de la parte interior del muro. Foto 2019



David junto al lateral del muro donde se aprecia su grosor al ser de doble constitución. Foto 2019



Las siluetas de David y Santi nos sirven como referencia para comprobar la anchura de los muros defensivos que tenía el castillo, construidos con sillares hacia el exterior y con tapial hacia su interior. Foto 2019




Las labores agrícolas llegan hasta el pie de los restos del castillo. En su parte oeste, actualmente existe una viña que ocupa una extensión de  varias hectáreas. Santi en una imagen tomada en 2019



Este yacimiento se enmarca en el cerro de las Sierras de las Salinas. David con un trozo de mineral salino y al fondo los restos del castillo. Foto 2019



Santi bajo la arcada desde la cara Oeste. Foto 2019



Daniel, David y Santi bajo la arcada desde la parte Este. Foto 2019



Un mirador espectacular. Santi contempla la Sierra de la Carrodilla. Foto 2019



Contraluz de los restos del Castillo de Pueyé. Foto 2016