domingo, 13 de marzo de 2022

EL PONTÓN DE BINACED

 

En el Paraje de la Mora del término de Binaced, existen los restos de unas rodadas y de un puente totalmente reconstruido, que podrían pertenecer a una vía secundaria romana, la cual uniría Fraga con el Pirineo por la margen izquierda del Cinca (Cinga Rapax). Uno de los ramales de esta vía, “La Gallica Flavia”, pasaría por el poblado de “Ripol”, atravesaría Binaced e iría a conectar con la vía Ilerda Osca.

El puente al que hacemos referencia salva el arroyo de la Mora, es conocido como el “Pontón de Binaced” y se le han realizado varias restauraciones a lo largo de la historia.

Aunque el particular ajuste de algunos sillares engatillados, (técnica utilizada por romanos y árabes), nos podría dar un poco de luz con respecto a  su antigüedad, lo cierto es que sería necesario un estudio arqueológico para salir de dudas.

El SIPCA lo describe de la siguiente manera:

La fábrica actual del puente corresponde a una obra de sillares, formada por un arco de medio punto de 1,90 m de luz apoyado sobre jambas de piedra sillar de 4,5 m de altura. La rosca del arco está fabricada con dovelas de piedra de pequeño tamaño colocadas en disposición radial y unidas con mortero de cal. La bóveda de medio cañón tiene una longitud de 6 m, está construida en piedra sillar y en su interior aparece una especie de zócalo o banco de hormigón sobre el que se apoya toda la estructura.

El paramento sobre el que se inscribe el arco presenta un aparejo de piedra sillar, que tiene una altura máxima de 6,60 m desde la parte superior de los pretiles, hasta el cauce del arroyo y una longitud de 29 m. En su estribo oeste los sillares fueron asentados directamente sobre el sustrato natural de la roca arenisca.

Después de la última restauración, los únicos sillares originales a la vista de esta obra se localizan en los estribos y en el intradós de la bóveda. Estos, fabricados en arenisca, han sido rejuntados recientemente con mortero y presentan unas medidas que oscilan entre los 0,85 m y los 0,45 m de largo por 0,40-0,50 m de alto. La mayoría de ellos se encuentran muy erosionados, pero en la bóveda todavía se conserva perfectamente el trabajo a puntero oblicuo de la talla y el alisado externo de los sillares.

La vía actual tiene una orientación noreste-suroeste, una longitud de 29,5 m y una anchura máxima en la entrada de 10 m, mientras que en el centro de la plataforma se reduce a los 5,70 m. Los pretiles, que se encuentran en la actualidad totalmente reconstruidos, tienen una altura a ambos lados de 0,54 m respecto a la pavimentación de la vía.



 La Arqueopatrulla


Imagen analógica de los años 80 del Pontón de Binaced

En los últimos 40 años, el Pontón ha sufrido varias restauraciones y modificaciones tal y como se refleja en estas dos fotos
El longevo "pino halepensis",  que también se encuentra en ese paraje, es el testigo vivo que más restauraciones ha contemplado. Foto 2015


Una fuerte nevada en los años 90 cubre todo el paraje del Pino a excepción del Pontón


Otra imagen analógica de los años 90



Las rodadas de la calzada que se encuentran junto al Pontón.  Foto 2012

Excursión con los hermanos Ordín en los 90

Visita con Jorge y Rubén en 2009
Cara norte del Pontón. 
Imagen de J.F. Bayona



Javi, Santi, Daniel, David, Íñigo y Lizer en el lado septentrional. Foto 2021 




Cara sur. Foto 2022

Debajo del arco de medio punto después de unos días de lluvia. Foto 2020

El arco de medio punto tiene  1,90 m de luz y 4,5 m de altura. Foto 2021
David y Santi inspeccionando la infraestructura hidráulica. Foto 2021



Otra imagen a contraluz desde el interior de la arcada. Foto 2020


Daniel captando los sillares más antiguos colocados en el intradós. Foto 2021

Sillares engatillados. Foto 2020


Y unidos con cal. Foto 2020
Detalle de algunos sillares colocados sobre el sustrato natural de roca arenisca. Foto 2020



Pared en la que se observan los diferentes tamaños de sillares. Foto 2020



El muro de la parte superior está realizado con los sillares de mayor tamaño. Foto 2022

Daisy se pasea por el pretil que tiene más de medio metro de altura. Foto 2021




En una de las restauraciones se hizo una solera de hormigón para canalizar el agua de las tormentas. Foto 2022

En el paraje del Pino se observan las barranqueras producidas por la erosión de las grandes avenidas de agua que obligatoriamente tienen que pasar bajo el Pontón. Foto 2019
A raíz de los desprendimientos de la cara sur se llevó a cabo la última restauración, consolidando todo el Pontón que salva el barranco de la Mora. Foto 2020



David y Javier observan a Lizer  por dentro del zócalo de hormigón lleno de materiales que han sido arrastrados por alguna tormenta. Foto 2021

Cartel informativo. Foto 2022

Vista de la parte superior del Pontón, dirección a Lérida. Foto 2022


Vista desde el otro lado, dirección a Huesca. Foto de J.F. Bayona

Lizer e Íñigo jugando en la parte superior totalmente restaurada. Foto 2021

El Ayuntamiento con la colaboración de otras Instituciones ha dejado una zona ideal para ser visitada por personas de todas las edades. Foto 2021

Incluso como hacemos "La Arqueopatrulla", para celebrar los cumpleaños de los miembros del grupo. Foto 2021

Felicidades David. Foto 2021

El colofón a este artículo del Pontón de Binaced es una extraordinaria foto de J.F. Bayona










domingo, 20 de febrero de 2022

LA CASONA DE VALBONA

El paraje de Valbona (Tamarite de Litera), se localiza junto a la Autovia A-22 de Huesca a Lleida, actualmente convertido en grandes extensiones de terreno de cultivo que se riegan con inmensos pivots y muchas explotaciones ganaderas en su interior.

Destaca en toda esa zona un promontorio de arenisca que no ha sido roturado para la actividad agrícola, coronado por una antigua construcción de planta cuadrada  y de varias alturas, magníficamente ejecutada con sillares de grandes dimensiones. Y compartiendo parte de ese cerro una paridera de corderos.

Al no obtener información sobre esta casona agrícola, aparentemente deshabitada desde hace años, nos pusimos en contacto con El Centro de Estudios Literanos (CELLIT) y muy amablemente nos informaron lo siguiente:

"El mal llamado Castillo de Vallbona por la gente de Altorricón, parece tratarse de una gran construcción del último tercio del siglo XIX. Vallbona junto con Ventafarinas era un gran vedado de Tamarite de Litera. Desgraciadamente no conocemos quien construyó el gran edificio, aunque tenemos previsto indagar sobre el particular en los archivos provinciales de Huesca y Lérida, ya que alguno de sus propietarios fue un prohombre de la capital ilerdense. No creemos que tenga relación con la vía romana que pasaba muy próxima, aunque visualmente se dominaba su paso desde la vecina Almacelles y cruce por la Clamor. En ese mismo emplazamiento aparecen unos pocos restos de construcción bajomedieval que, por las cerámicas recuperadas, podría tratarse de un punto de control de dicha antigua vía, de la que hoy en día no quedan rastros visibles, a su paso por la zona, al ser destruida por importantes roturaciones agrícolas a mediados del pasado siglo".


La Arqueopatrulla



El edificio esta construido con grandes sillares perfectamente escuadrados. Aparentemente tiene tres alturas y en la parte superior un anexo de ladrillería tipo palomar.
Todas las fotografías que vienen a continuación son de los años 2021 y 2022


La casa está ubicada en lo alto de un cerro y por lo tanto se divisa perfectamente desde la Autovía A-22 Huesca-Lleida
Daniel y Santi en la parte baja del promontorio se disponen a subir para contemplar el edificio de cerca


Cara norte

Cara sur 


Cara este
Cara oeste
El edificio  se encuentra vallado perimetralmente para que nadie pueda entrar a su interior


Daniel delante de la fachada principal que contaba con puerta y dos ventanas en la planta baja, tres ventanas en la planta primera y una sola ventana centrada en la planta tercera

En el lado opuesto de la fachada principal, existía otra puerta de entrada (al parecer la del servicio), que estaba rodeada de muro perimetral en forma de patio

Primer plano de la entrada por la parte posterior a través del muro. En la primera planta se observa ventana pequeña y puerta que seguramente daría a una pequeña galería 


Santi contempla la casona

Bonitos detalles constructivos y decorativos

Una cornisa de piedra separaba la tercera planta de la azotea del edificio


En la parte superior existía una caseta de ladrillos que suponemos  era un palomar
 


Las palomas siguen campando a sus anchas



Imagen desde lo alto del cerro con el edificio al fondo
Desde este punto se observa una gran extensión de terreno llena de pivots de riego



El cerro tomado por los corderos



Santi inspeccionando las laderas del promontorio


Y Daisy también




Aparece algún fragmento de cerámica, sillares, entalladuras y mechinales





Silueta del último edificio del poblado de Valbona, que aunque se encuentre deshabitado,  resiste al paso de los años