domingo, 3 de abril de 2022

RUTA DE LOS CERROS DE LA MORA (Binaced)

Al este de la localidad de Binaced encontramos el Paraje de la Mora, lugar del que ya hemos hablado en este blog, pero desde el punto de vista arqueológico, con una cronología que comprende desde el calcolítico y bronce final, hasta nuestros días.

Está compuesto por los cerros del Pino, La Parra, Brujas, La Figueraza y en medio de todos ellos, otro promontorio en el que se yergue majestuosamente, el Castillo de Carboneras.

Calculamos que tiene una extensión de 150 has. de terreno agreste y estepario al que, año tras año, le van ganando terreno las grandes plantaciones de almendros que lo rodean.

Pasear por este lugar atravesado por el Barranco de la Mora, que durante siglos ha  modelado sus terrenos con espectaculares formas naturales, te transporta a un bellísimo paisaje monegrino.

Es frecuente ver  buitres y milanos sobrevolar por nuestras cabezas, además de contemplar en su hábitat ejemplares de raposas, jabalíes, ginetas y algún ciervo.

En cuando a la flora, crece en abundancia  coscoja,  espino negro,  bufalaga, efedra, romero, chinebro, retama, tomillo, lastón, sisallo, ontina…, aunque también se puede observar  alguna férula loscosii, centaurea linifolia, peganum harmala, teucrium capitatum…

En este entorno podemos acercarnos a la cueva de “Cadogatos”,  el “Pontón de Binaced”,  un tramo de la calzada romana, un ejemplar centenario de “pino alepensis”,  el comedero de buitres y los restos del extraordinario castillo de Carboneras con leyenda popular incluída. "Una princesa musulmana que vivía en este Castillo,  bajaba a bañarse todas las noches a la Fuente de la Mora de Alfántega, hasta que un buen día desapareció, aunque dicen, que todavía se la puede ver, a las doce de  la noche, el día de San Juan, cuando una silueta rodeada de un halo luminoso emerge de sus aguas…”.

La Arqueopatrulla

Cerro de Brujas. Foto 2018


Cerro de la Parra. Foto 2018

Javi, David, Lizer y Santi con un grupo de arqueólogos inspeccionando La Parra. Foto 2021
Otra salida en 2020 con las hermanas Defior

Desde lo alto de La Parra, Santi observa El Castillo de Carboneras a su izquierda y el Cerro del Pino a la derecha. Foto 2019





Cerro del Pino. Foto 2020

Daniel en la parte superior del Pino contempla Carboneras. Foto 2021

La cueva de "Cadogatos" se ubica en uno de los taludes del Cerro del Pino. Foto 2018


Imagen del Castillo de Carboneras desde dentro de la Cueva de Cadogatos. Foto 2021


Las puestas de sol en estos cerros acostumbran a ser un espectáculo de luz y color. Pilar disfruta de una de ellas con sus mascotas en 2017



En el Castillo de Carboneras. Foto 2021



Carmen, Sara y David con la localidad de Binaced al fondo. Foto 2018



Excursión al Castillo con Javier Rey y Manuel Aguilera. Foto 2019


Otra andada invernal por el entorno de Carboneras con José Antonio Herbera y Mariano Moles. Foto 2017

Daniel, Pilar, Teresa e Iñaki en el Castillo de la Mora en 2021



El "sillón de la reina" en lo alto del cerro de la Figueraza. Foto 2022


Visita a la Figueraza con nuestro recordado amigo Mariano Laguna. Foto 2019


David y Santi contemplan el espectáculo primaveral de la floración de almendros. Foto 2022


Pasear por este lugar, te transporta por su similitud, a los paisajes monegrinos



Bolos de arenisca desprendidos. Foto 2022

Paseo matinal con la Familia Moles Defior un día de niebla en 2018

Un paraje modelado por el Barranco de la Mora. Foto 2016

Varios vecinos en la "peñeta de los nombres". Foto 2018

Santi, David y Daniel en una zona con varias formaciones con sombreros de arenisca. Foto 2022

Es habitual ver por este entorno a nuestro amigo y especialista en plantas José Vicente Ferrández. Foto 2022

Cortadas donde anidan diferentes especies de pájaros. Foto 2022

Impresionan ver volar a los buitres a baja altura por la cercanía del comedero del "Fondo de Amigos del Buitre" que existe desde hace muchos años en la localidad de Binaced. Foto 2021

Un lugar perfecto para pasear con los perros como hace habitualmente Marisa con su mascota. Foto 2022

En esta bonita andada por el Paraje de la Mora, es de obligado cumplimiento visitar tanto por su belleza como por su cercanía otros lugares de interés.
Pontón de Binaced


Calzada romana



El Pino Centenario. Fotografía gentileza de J.F. Bayona



El "Salto de Alfántega"

Las "cárcavas de Civiacas"

El Centro de observación del Comedero de Buitres. Foto  2021


Comedero de buitres


Skyline nocturno de Binaced con la Parra, el Castillo de Carboneras y el Pino. Un lugar con mucha belleza natural, para realizar una ruta que no deja indiferente a nadie







domingo, 13 de marzo de 2022

EL PONTÓN DE BINACED

 

En el Paraje de la Mora del término de Binaced, existen los restos de unas rodadas y de un puente totalmente reconstruido, que podrían pertenecer a una vía secundaria romana, la cual uniría Fraga con el Pirineo por la margen izquierda del Cinca (Cinga Rapax). Uno de los ramales de esta vía, “La Gallica Flavia”, pasaría por el poblado de “Ripol”, atravesaría Binaced e iría a conectar con la vía Ilerda Osca.

El puente al que hacemos referencia salva el arroyo de la Mora, es conocido como el “Pontón de Binaced” y se le han realizado varias restauraciones a lo largo de la historia.

Aunque el particular ajuste de algunos sillares engatillados, (técnica utilizada por romanos y árabes), nos podría dar un poco de luz con respecto a  su antigüedad, lo cierto es que sería necesario un estudio arqueológico para salir de dudas.

El SIPCA lo describe de la siguiente manera:

La fábrica actual del puente corresponde a una obra de sillares, formada por un arco de medio punto de 1,90 m de luz apoyado sobre jambas de piedra sillar de 4,5 m de altura. La rosca del arco está fabricada con dovelas de piedra de pequeño tamaño colocadas en disposición radial y unidas con mortero de cal. La bóveda de medio cañón tiene una longitud de 6 m, está construida en piedra sillar y en su interior aparece una especie de zócalo o banco de hormigón sobre el que se apoya toda la estructura.

El paramento sobre el que se inscribe el arco presenta un aparejo de piedra sillar, que tiene una altura máxima de 6,60 m desde la parte superior de los pretiles, hasta el cauce del arroyo y una longitud de 29 m. En su estribo oeste los sillares fueron asentados directamente sobre el sustrato natural de la roca arenisca.

Después de la última restauración, los únicos sillares originales a la vista de esta obra se localizan en los estribos y en el intradós de la bóveda. Estos, fabricados en arenisca, han sido rejuntados recientemente con mortero y presentan unas medidas que oscilan entre los 0,85 m y los 0,45 m de largo por 0,40-0,50 m de alto. La mayoría de ellos se encuentran muy erosionados, pero en la bóveda todavía se conserva perfectamente el trabajo a puntero oblicuo de la talla y el alisado externo de los sillares.

La vía actual tiene una orientación noreste-suroeste, una longitud de 29,5 m y una anchura máxima en la entrada de 10 m, mientras que en el centro de la plataforma se reduce a los 5,70 m. Los pretiles, que se encuentran en la actualidad totalmente reconstruidos, tienen una altura a ambos lados de 0,54 m respecto a la pavimentación de la vía.



 La Arqueopatrulla


Imagen analógica de los años 80 del Pontón de Binaced

En los últimos 40 años, el Pontón ha sufrido varias restauraciones y modificaciones tal y como se refleja en estas dos fotos
El longevo "pino halepensis",  que también se encuentra en ese paraje, es el testigo vivo que más restauraciones ha contemplado. Foto 2015


Una fuerte nevada en los años 90 cubre todo el paraje del Pino a excepción del Pontón


Otra imagen analógica de los años 90



Las rodadas de la calzada que se encuentran junto al Pontón.  Foto 2012

Excursión con los hermanos Ordín en los 90

Visita con Jorge y Rubén en 2009
Cara norte del Pontón. 
Imagen de J.F. Bayona



Javi, Santi, Daniel, David, Íñigo y Lizer en el lado septentrional. Foto 2021 




Cara sur. Foto 2022

Debajo del arco de medio punto después de unos días de lluvia. Foto 2020

El arco de medio punto tiene  1,90 m de luz y 4,5 m de altura. Foto 2021
David y Santi inspeccionando la infraestructura hidráulica. Foto 2021



Otra imagen a contraluz desde el interior de la arcada. Foto 2020


Daniel captando los sillares más antiguos colocados en el intradós. Foto 2021

Sillares engatillados. Foto 2020


Y unidos con cal. Foto 2020
Detalle de algunos sillares colocados sobre el sustrato natural de roca arenisca. Foto 2020



Pared en la que se observan los diferentes tamaños de sillares. Foto 2020



El muro de la parte superior está realizado con los sillares de mayor tamaño. Foto 2022

Daisy se pasea por el pretil que tiene más de medio metro de altura. Foto 2021




En una de las restauraciones se hizo una solera de hormigón para canalizar el agua de las tormentas. Foto 2022

En el paraje del Pino se observan las barranqueras producidas por la erosión de las grandes avenidas de agua que obligatoriamente tienen que pasar bajo el Pontón. Foto 2019
A raíz de los desprendimientos de la cara sur se llevó a cabo la última restauración, consolidando todo el Pontón que salva el barranco de la Mora. Foto 2020



David y Javier observan a Lizer  por dentro del zócalo de hormigón lleno de materiales que han sido arrastrados por alguna tormenta. Foto 2021

Cartel informativo. Foto 2022

Vista de la parte superior del Pontón, dirección a Lérida. Foto 2022


Vista desde el otro lado, dirección a Huesca. Foto de J.F. Bayona

Lizer e Íñigo jugando en la parte superior totalmente restaurada. Foto 2021

El Ayuntamiento con la colaboración de otras Instituciones ha dejado una zona ideal para ser visitada por personas de todas las edades. Foto 2021

Incluso como hacemos "La Arqueopatrulla", para celebrar los cumpleaños de los miembros del grupo. Foto 2021

Felicidades David. Foto 2021

El colofón a este artículo del Pontón de Binaced es una extraordinaria foto de J.F. Bayona